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10 Noviembre 2007

Ontología del lenguaje

Primer Postulado: Interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos.

“… El lenguaje es, por sobre todo, lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son. Los seres humanos, planteamos, son seres lingüísticos, seres que viven en el lenguaje.

El lenguaje, postulamos, es la clave para comprender los fenómenos humanos.

Es importante evitar una interpretación reduccionista de este postulado, que restrinja la complejidad de los fenómenos humanos al lenguaje y que, por lo tanto prescinda de otras dimensiones no lingüísticas de la existencia humana. Tenemos claro que los seres humanos no son sólo seres lingüísticos y que, por tanto, el lenguaje no agota la multidimensionalidad del fenómeno humano. Es más, sostenemos que la existencia humana reconoce tres dominios primarios, pudiéndose derivar cualquier otro dominio de fenómenos humanos de estos tres, ellos son: el dominio del cuerpo, el dominio de la emocionalidad y el dominio del lenguaje.

Cada uno de estos dominios abarca fenómenos diferentes que no permiten su reducción a otro, sin sacrificar con ello la especificidad de los fenómenos a que cada uno da lugar. La autonomía de estos tres dominios primario no impide estrechas relaciones entre ellos. Ello implica que los fenómenos que tienen lugar, por ejemplo, en el dominio emocional son coherentes con lo que podremos detectar a nivel de cuerpo (postura) y lenguaje. Si reconocemos tres dominios primarios, de los cuales el lenguajes es sólo uno ¿por qué sostenemos que lo que nos hace ser como somos, en cuanto a seres humanos, es el lenguaje? Por cuanto es precisamente es a través del lenguaje que conferimos sentido a nuestra existencia, incluso cuando apuntamos a los dominios del cuerpo y emocionalidad, no podemos sino hacerlo desde el lenguaje. Toda forma de conferir sentido, comprensión o entendimiento, pertenece al dominio del lenguaje…”

(Fragmento)

Es importante evitar una interpretación reduccionista de este postulado, que restrinja la complejidad de los fenómenos humanos al lenguaje y que, por lo tanto prescinda de otras dimensiones no lingüísticas de la existencia humana. Tenemos claro que los seres humanos no son sólo seres lingüísticos y que, por tanto, el lenguaje no agota la multidimensionalidad del fenómeno humano. Es más, sostenemos que la existencia humana reconoce tres dominios primarios, pudiéndose derivar cualquier otro dominio de fenómenos humanos de estos tres, ellos son: el dominio del cuerpo, el dominio de la emocionalidad y el dominio del lenguaje.

Cada uno de estos dominios abarca fenómenos diferentes que no permiten su reducción a otro, sin sacrificar con ello la especificidad de los fenómenos a que cada uno da lugar. La autonomía de estos tres dominios primario no impide estrechas relaciones entre ellos. Ello implica que los fenómenos que tienen lugar, por ejemplo, en el dominio emocional son coherentes con lo que podremos detectar a nivel de cuerpo (postura) y lenguaje. Si reconocemos tres dominios primarios, de los cuales el lenguajes es sólo uno ¿por qué sostenemos que lo que nos hace ser como somos, en cuanto a seres humanos, es el lenguaje? Por cuanto es precisamente es a través del lenguaje que conferimos sentido a nuestra existencia, incluso cuando apuntamos a los dominios del cuerpo y emocionalidad, no podemos sino hacerlo desde el lenguaje. Toda forma de conferir sentido, comprensión o entendimiento, pertenece al dominio del lenguaje…”

(Fragmento)

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